“La hipnosis clínica permite adelgazar sin hacer dieta ni pasar hambre”

Artículo de La Vanguardia: 

El terapeuta Luis Navarro cree que los malos hábitos y las emociones son los principales factores del sobrepeso y aboga por saber escuchar a nuestro cuerpo

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Fotografía: Geoffrey Vivian

Luis Navarro es el director del Instituto de Hipnosis y asegura que la clave para adelgazar no es seguir las dietas, sino abordar las que señala como verdaderas claves del sobrepeso: las emociones y los hábitos negativos que nos llevan a comer en exceso. El especialista cree que se puede adelgazar comiendo lo que uno quiera, siempre y cuando uno sepa escuchar su cuerpo y parar de comer cuando ya esté saciado. Navarro ha presentado un nuevo método para adelgazar con la ayuda de la hipnosis clínica, que utiliza técnicas de aprendizaje acelerado con la finalidad de cambiar hábitos, pensamientos y emociones negativas. Una sesión de hipnosis de dos horas y un trabajo constante en casa durante un mes es, según el especialista, el único esfuerzo que se necesita para reconectar con los instintos de tu cuerpo y evitar caer en malos hábitos que hagan que ganes quilos con el paso del tiempo. En un momento en el que, según datos del Ministerio de Sanidad, más de la mitad de la población sufre sobrepeso, terapias como estas se presentan como alternativas para muchas personas que han fracasado anteriormente con una dieta estricta. Desde 2006, Navarro ha realizado más de 3.000 terapias con este método, también para dejar de fumar, y asegura que el 100% de los pacientes que la han seguido hasta el final han logrado los resultados esperados. 

-Según la última encuesta de salud del Ministerio de Sanidad, el 54% de la población sufre sobrepeso. Las cifras son contundentes, tenemos motivos para estar preocupados.
-Sí. Esto es consecuencia de los cambios que se han dado en la alimentación: hay más productos industriales que no son tan sanos como los productos naturales, así que es normal que esto se produzca. También somos más sedentarios y eso, combinado con la ingesta de productos poco naturales, hace que la gente tenga problemas de sobrepeso.

-¿Somos uno de los países con un índice más grande de obesidad?
-No manejo esos datos, pero sí que te puedo decir que es una tendencia general en los países occidentales. En estos países, la gente tiene sobrepeso, mientras que en los países pobres, la gente pasa hambre. Cuando tenemos una cierta abundancia y bienestar, la gente empieza a comer de más. Existe la idea de que comer es bienestar y sentirse bien, cuando, si no comemos de manera equilibrada, lo que producimos son enfermedades y problemas.

-Si nos fijamos en la obesidad infantil, este mensaje es todavía más alarmante…
-Evidentemente. Los niños ven los hábitos de sus padres y repiten sus parámetros. Cada vez comemos menos variedad de alimentos y más rápido, y esos hábitos se trasladan a la gente más joven. Los casos de obesidad infantil están aumentando de manera alarmante, y no hay que olvidar que esto es grave porque puede producir diabetes u otras enfermedades similares.

-¿Desde cuando lo estamos haciendo tan mal?
-Cuando trabajo con personas que tienen sobrepeso, hay dos factores que destacan por encima de los demás. El primero son los hábitos que tenemos: hay mucha gente que acostumbra a picar entre horas o a comer algo más después de cenar. Podríamos decir que la gente está comiendo constantemente. El segundo factor son las emociones que hacen que la gente coma. La comida llena un problema emocional que no sabemos solucionar.

-Entiendo entonces que, según su opinión, si tratamos los hábitos y las emociones no hay dieta que valga…
-Comer en exceso es una consecuencia. La causa son los malos hábitos y las emociones. La dieta ha sido la solución planteada hasta el momento porque la gente creía que si comía menos, adelgazaría.

-¿No es así?
-Si como menos, adelgazo, pero no he cambiado ni los hábitos ni mis emociones. Adelgazo porque hago un esfuerzo, un sacrificio, una disciplina fuerte, pero al cabo de un tiempo recupero el peso que he perdido. ¿Por qué? Porque no he cambiado esos dos factores. Para adelgazar no hay que tener en cuenta lo que se come, sino por qué como lo que como, y por qué lo hago en exceso. Cuando comamos con la cabeza, y no con la boca, es cuando podremos cambiar esa tendencia para siempre.

-Este es su argumento del porqué muchas dietas fracasan…
-Hay estudios científicos que demuestran que las dietas sólo funcionan en el 10% de las personas. Si realmente funcionaran, todo el mundo estaría delgado. Todos hemos hecho dieta alguna vez, pero siempre acabamos recuperando peso. Cada año estamos con la famosa ‘operación biquini’. Esta tendencia de adelgazar y engordar demuestra que las dietas no funcionan. La dieta es un sistema que lo que hace es controlar externamente las cosas que no nos van bien, pero esta imposición también hace que nuestra mente se rebele. Después de la imposición, esta parte del cerebro que se rebela quiere comer todo aquello que no ha podido comer durante una temporada. Eso pasa en muchas personas: hacen bondad durante un mes o dos y cuando acaban la dieta se lanzan a comer todo aquello que no podían comer hasta ese momento.

-Seamos directos. ¿Podemos adelgazar sin pasar hambre y sin hacer dieta?
-Sí. Con el método que nosotros tenemos para adelgazar, con hipnosis clínica, lo que hacemos es lograr que la gente coma cuando tenga hambre física, no mental; coma lo que quiera y deje de comer cuando tenga una sensación de saciedad. Es evidente que hay alimentos con más calorías que otros, pero no hay alimentos que engorden. Nuestro cuerpo tiene unos indicadores internos que avisan cuando está lleno de energía. Piensa en los bebés, por ejemplo. Cuando un bebé tiene hambre, llora. Su cuerpo lo avisa y él se queja, pero cuando no quiera más, no comerá más. Hay un mecanismo interno en el estómago que nos avisa cuando tenemos hambre y cuando estamos saciados. La gente tiene que conectar de nuevo con este indicador y escuchar a su cuerpo.

-¿Cómo tenemos que aprender a escuchar a nuestro cuerpo?
-Sencillo. Todos tenemos indicadores en nuestro cuerpo: si tengo que ir al lavabo, el cuerpo me avisa; si tengo sed, el cuerpo me avisa y bebo agua. Desde que nacemos, nuestro cuerpo nos avisa cuando tenemos hambre a través de una sensación física gradual en el estómago. Cuando comemos y estamos saciados, nuestro cuerpo también avisa. El problema es que hemos perdido la conexión con este indicador natural, y es por ello que, con la hipnosis, tratamos de reconectarlo de nuevo.

-¿Cuándo se descubrió que utilizar la hipnosis clínica podría servir para solucionar problemas como el tabaquismo o la obesidad?
-Yo me formé en Estados Unidos, un país que desde los años 40 y 50 ya utiliza este tipo de metodología. La hipnosis permite llegar al subconsciente, que es donde tenemos los hábitos, las creencias. Actuando con la hipnosis sobre estos hábitos y creencias, podemos modificar los comportamientos. En nuestro seminario hay una primera parte que llamamos motivacional, en la que la gente descubre realmente por qué tiene sobrepeso. Una vez identificada la causa es cuando podemos dar una solución alternativa. Hay estudios que demuestran que la hipnosis destinada a la ayuda para adelgazar es el doble de eficaz que cualquier otro método.

-¿Cuántas sesiones se necesitan?
-Una sola sesión de dos horas. El proceso dura un mes, y lo que sí que hacemos después de la sesión es dar a los pacientes un CD de refuerzo que les permite refrescar conocimientos y ser conscientes de los pequeños pasos que tienen que hacer día a día durante este tiempo. También reciben periódicamente información de soporte, y tenemos una línea de atención telefónica para solucionar cualquier duda que puedan tener.

-Cuando habla de adelgazar, ¿se refiere a unos pocos quilos, o algo más contundente?
-La comida es básicamente energía. Si como de más, tendré unos quilos de más que son energía que me sobra. No importa si se tienen cinco quilos de más, o cuarenta. Con este método, la gente descubre que realmente come en exceso: almuerzo, comida, merienda, cena, y algunas veces entre horas. Muchas veces comemos sin tener hambre, pero lo hacemos porque estamos habituados. Y comemos todo lo que hay en el plato, porque así nos han educado desde pequeños. Si comemos cuando no tenemos hambre, y encima nos lo acabamos todo, estamos creando sobrepeso, y eso es lo que hay que cambiar a través de nuestros hábitos.

-¿Cómo podemos saber cuál es nuestro peso ideal?
-El peso ideal está relacionado con la altura y con la masa corporal: Hay tablas que dicen exactamente cuál es el peso ideal según estos parámetros. Más allá de esta tabla, también existe la sensación física: hay personas que, al adelgazar, experimentan una sensación de más energía. Cuando uno come en exceso, el cuerpo gasta mucha energía en todo el proceso de digestión.

-Imagino que, más allá de este método, ustedes recomiendan evitar una vida sedentaria y hacer ejercicio, ¿o tampoco es necesario?
-Sí, por supuesto. El metabolismo basal es el que quema la energía del cuerpo que provoca la acumulación de grasa. Las personas que han hecho dieta han ralentizado su metabolismo porque el cuerpo guarda esa grasa acumulada para cuando tenga que volver a pasar una época en la que pase hambre. Lo que se puede cambiar de este metabolismo basal es la forma como consumimos energía, y ahí entra en acción el ejercicio. Nosotros no decimos que la gente vaya cada día al gimnasio, pero sí que caminen un poco más, que suban dos pisos a pie o que se muevan más, de forma que ese metabolismo se acelere y la grasa se queme más rápidamente.

-¿Cualquier persona es susceptible de hacer una terapia de hipnosis clínica?
-Sí. Cualquier persona que tenga sobrepeso, quiera adelgazar y esté harta de que no le haya funcionado ningún otro método.

-¿Controlan los resultados de éxito?
-Cuando ha pasado un mes, enviamos a nuestros clientes un correo para que nos digan cómo les ha ido. Por lo que hemos visto, no sólo logran adelgazar sino que consiguen reducir los niveles de ansiedad que se generan también con la comida. Unas personas adelgazan más rápidamente que otras, pero todas notan un control sobre la comida. Este método pretende evitar que la vida de una persona gire en torno de la comida.

-Deme cifras.
-Las personas que han seguido al pie de la letra nuestro método han tenido un 100% de éxito. Es importante una cierta constancia. Las dietas requieren voluntad, esfuerzo, sacrificio, pasar hambre y mucha disciplina. Este método sólo requiere hacer tres cosas antes de comer.

-¿Me las chiva?
-Pregúntate “¿realmente tengo hambre?” Escucha a tu cuerpo, y para cuando estés saciado. Sólo requiere un poco de constancia, nada más.

-La gente suele relacionar la hipnosis con el mundo del espectáculo: pérdida de control, de conocimiento, etc. ¿Se asemeja en algo a la hipnosis clínica?
-La hipnosis clínica es un método que cada vez está más extendido. Cuando hace unos años empezó la acupuntura, mucha gente tenía miedo a acercarse a ella y le daban pánico las agujas, ahora la gente lo acepta como una cosa normal. En hipnosis clínica no se pierde el control en ningún momento, nadie queda atrapado en esa hipnosis y nadie es manipulado. Uno está en un nivel de conciencia diferente, donde estás más susceptible de recibir instrucciones que pueden cambiar positivamente lo que quieres cambiar. De alguna manera, el paciente nos da permiso para poder cambiar en su subconsciente aquello que desea cambiar.

-Estaría más cercano a una meditación…
-Diría que la meditación es más pasiva; no buscas ningún objetivo, solamente observar las cosas. La hipnosis es más activa porque hay una serie de instrucciones, que nosotros llamamos sugestiones, que tienen como objetivo que las personas cambien sus hábitos y sus creencias alrededor de la comida.

-¿Una sesión de hipnosis clínica puede tener efectos secundarios?
-No. No hay ningún caso en la historia del método en el que alguien haya sufrido algún daño o haya tenido algún efecto secundario.

-Hipnosis clínica aplicada al ámbito del tabaquismo y de la nutrición. ¿Veremos a partir de ahora otras patologías que podrán tratarse a partir de este método?
-La hipnosis tiene muchos campos de aplicación y puede atender cualquier dificultad emocional: ansiedad, estrés, miedos, fobias…Todo lo que nos crea un problema o una emoción negativa puede ser trabajado con hipnosis. El subconsciente almacena todo lo que hemos vivido desde que nacimos hasta el día de hoy. Con hipnosis se puede ir a la experiencia inicial que creó el problema en nuestra vida y cambiar la interpretación para librarnos de aquello que nos oprime.

La Vanguardia, por 03/04/2013 00:04 | Actualizado a 04/04/2013 07:15

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Acerca de Anna Pons

Certificat (CPPD), Post Graduat Certificat (PGCert) i Post Graduat Diploma (PGD) en Hipnoteràpia Clínica, London College of Clinical Hypnosis (LCCH) i Universitat de West London (UWL)
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